Lea en "Bestiómetro", la página web de Miguel Angel Villarino Arnábar los negocios y las nuevas propiedades del alcalde de Champotón, Xicoténcatl González Hernández.
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miércoles, 22 de junio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
Comparto la columna del compañero Javier Castillo publicada hoy martes en el periódico El Sur
Fantasma generoso
Javier CASTILLO
El pasado 7 de junio, el gobernador Fernando Ortega Bernés entregó, en el marco del Día de la Libertad de Expresión, el Premio Estatal de Periodismo, que incluyó reconocimiento y una remuneración pecuniaria por $40,000.00 para los ganadores, en cada uno de los géneros periodísticos.
La mecánica para dictaminar triunfadores es mediante la emisión de convocatoria a interesados en participar en el certamen, enviando al Comité Organizador los trabajos que consideren pueden ganar.
Los encargados de calificar los trabajos son tres jurados que selecciona el Comité con propuestas abiertas de representantes de medios de información. En la justa del 2011, los jurados fueron Homero Bojórquez Rivero, de Crónica; Agustín Ortíz González, caricaturista, y el locutor, Ricardo Bencomo Peón, director de XECUA, Radio Universidad. En un transitorio de la convocatoria se señala que los casos no previstos en esta, serán resueltos por el Comité Organizador. Si el periodista participa de manera personal en el certamen, es entendible que el premio es personal, excepto, si en apego al transitorio de la convocatoria, el Comité Organizador, en común acuerdo con el jurado, determinan galardonar, expresamente a un medio de información, en mérito a la labor en conjunto de todo su personal, incluido el velador, el jardinero, el chofer, el conserje y hasta la mascota. Esta decisión tiene que quedar establecida por escrito en el acta notariada, como sucedió con la declaratoria de vacante del género caricatura.
Viene lo anterior a colación porque en el género Noticia se premió a un reportero de nombre, Carlos Hernández, del periódico Expreso.
En la comunidad periodística y de medios de información y comunicación, nos conocemos casi todos. Al momento de conocerse al ganador de Noticia, hubo un exterañamiento generalizado sobre la identidad física de Carlos Hernández. Varios cayeron engañados de que se trataba del popular Juan Carlos Hernández, fotógrafo de Novedades de Campeche, pero no. Y como el Lonje Moco, nadie sabe nadie supo, pero eso sí, el rotativo al que le trabaja el tal "Carlos Hernández" festinó la premiación. El 7 de junio, todos los galardonados acudieron física y personalmente a recibir el premio al que se hicieron ganadores, menos "Carlos Hernández". Era el momento de conocer al ganador incógnito. Nunca ocurrió.
La incógnita de los días siguientes fue indagar a nombre de quién fue emitido y a quién le fue entregado el cheque por $40,000.00. Personas cercanas -hasta ese entonces diligentes achichincles-, al yerno del exsecretario de Turismo, Jorge Luis González Curi, Alejandro Castillo Illescas, despejaron la duda: el presunto dueño del rotativo pidió a Finanzas del Estado y a Comunicación Social del Gobierno, que el documento salga a nombre de Gabriel Gutiérrez Rubio. Fue el mismo Gabriel Gutiérrez quien aclaró que el reportero "Carlos Hernández" es un reportero fantasma, inexistente. El nombre fue inventado para la firma de notas informativas. Y el jurado premió, entonces, a un fantasma.
Multimedios de Campeche, S.A. de C.V. es el nombre fiscal que edita el rotativo que alberga en sus páginas a personal fantasma, principalmente reporteros. Es fraudulento para el lector el que tenga en sus manos un medio de información impreso, elaborado por reporteros inexistentes, porque si son nombres inventados, también es posible que el contenido periodístico sea falso y lo que se publicita en sus páginas, tiene alta probabilidad de ser productos fraudulentos. Bien dice el dicho que lo que los hijos ven de los padres, lo reproducen.
El 12 de marzo pasado las instalaciones del rotativo se siniestraron, curiosamente, en día inhábil para la empresa. Uno de los achichincles de los patrones desgarró sus vestiduras y, vicioso al twitter y facebook, afirmó que había sido un atentado.
Extraoficialmente se supo que un corto circuito ocasionó el incendio que arrasó con 20 rollos de papel y la rotativa. El hecho de que la empresa tenía contratado un millonario seguro contra siniestros y que en esos momentos eran tiempos de presentar declaración a Hacienda, surgió la versión de el hecho fue intencional para cobrar el seguro y, de paso, evadir el fisco.
El viernes 17 de junio el rotativo presumió ajustar seis años de existencia "...con más ánimos que nunca..." y con un credo en el que "no caben amarguras ni chantajes...". "Vamos abriendo camino", presume en esas líneas, como ostentosamente presumió ayer con el donativo de $40,000.00 al DIF, correspondiente al Premio Estatal de Periodismo que se hizo acreedor el ficticio "Carlos Hernández", que así como firma notas informativas que tramita cheques a nombres de otros, lo que, por donde se le quiera ver, es un delito no sólo fiscal sino penal, por obrar dolosamente porque "conociendo los elementos del tipo penal, o previendo como posible el resultado típico, quiere o acepta la realización del hecho descrito por la ley".
Ese es el camino que van abriendo. Y es una lástima que el enajenado gordito de la delgada línea, siga desgarrándose las vestiduras desde su central twittera, cual feroz esbirro del yerno del arquitecto Jorge Luis González Curi. ¿Cuántas contradictorias sorpresas faltan utilizando al periodismo como escudo?
Información y comentarios a:
jfcastillochotmail.com
y jaraterronyahoo.com.mx
¿Para esto votamos?
Por Luis Armando Mendoza Leciano.
El 15 de septiembre próximo la actual administración estatal, que encabeza Fernando Ortega Bernés, cumplirá dos años y parece que los funcionarios del gabinete estatal todavía no saben qué hacer en sus puestos.
Todos andan pensando ya en las elecciones del próximo año, cuando se elegirá a senadores, diputados federales, diputados locales y alcaldes, y cómo colarse a una candidatura.
Otros, como el secretario de Gobierno, Roberto Sarmiento Urbina, están dedicados a amasar fortuna y hace negocios con la obra pública, en los que participa como prestanombres el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Rogelio Hoil Canul, a cuya empresa se adjudican todas las obras que tienen que ver con iluminación, como en el caso del municipio de Champotón.
Por órdenes de Sarmiento Urbina, el alcalde de ese municipio, Xicoténcatl González Hernández, adjudicó a la empresa de Hoil Canul el contrato para el cambio de todas las luminarias, que se lleva a cabo como parte de las obras de rescate del centro de esa cabecera municipal.
Para ello, cuenta con la complicidad del secretario de Obras Públicas, Augusto Trejo Castro, quien de paso aprovecha para favorecer a la empresa constructora de su esposa, Rosa María Delgado Martínez, en la adjudicación de contratos.
Sin embargo, ocupado como estaba en canonizar “niños contralores” por todo el estado, ninguna de estas irregularidades fue detectada por el ex titular de la Secretaría de la Contraloría y ahora dirigente estatal del PRI, Miguel Angel Sulub Caamal, cuyo sucesor, Jorge Shields Richaud, sigue su ejemplo y también hace como que no ve nada.
Y mientras, los campechanos están en espera de que el actual gobierno estatal cumpla las expectativas que generó la candidatura del ahora gobernador Fernando Ortega Bernés.
La situación es tan complicada que entre los campechanos ha comenzado a permear la decepción.
La pregunta que se hacen es: ¿Para esto votamos por el PRI? ¿Este es el gobierno que nos merecemos?
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